La frase del momento

"Si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos."
Philip Gibb

lunes, 16 de mayo de 2011

No soy un detractor de las canciones de amor...

No soy un detractor de las canciones de amor..., pero si de artistas descafeinados, ñoños hasta la hiperglucemia, incapaces de conectar con un público distinto al de un monton de pavitos de 15 años, niñatos de 20 o encefalogramas planos de 30. Y sí, hay que ser un poco lerdo para, con 30 añazos, seguir creyendote a un monton de farsantes que hacen política barata a través de canciones que normalmente no han compuesto ellos y que interpretan sin mucha pena y con total ausencia de gloria. El único amor del que hacen gala no está dirigido a sus fans sino a sus abultadas cuentas corrientes.

Y no creo que sea un amargado que no se valorar la visión de estos retra... esto... estos "artistas", pero en lo relativo a mis experiencias personales, y a las personas que me rodean, el amor es tan caótico e íntimo que hacen que me resulte sospechoso que todos estos grupos se parezcan tanto. Por otro lado está tan lleno de fuerza e intensidad, de furia y miedo, de alegría, dolor, ternura... de sueños... de vida..., que me indigna ver a tanto capullo que, a mi modo de ver, mancha su nombre con obras tan raquíticas e inexpresivas.

Definitivamente y con total seguridad, me encanta el amor en todas sus formas y manifestaciones. En la pintura, literatura, música, filosofía..., en el arte, en general. Por eso me gustaría compartir con vosotros la siguiente canción, espero que os guste. Un abrazo.

lunes, 11 de abril de 2011

En el mundo común de los hechos...

Con la maleta sin hacer y todo mi mundo en manga por hombro estoy aquí de nuevo, después de tanto tiempo. Entre clases, prácticas, lavadoras y fiestas últimamente no encuentro la suficiente tranquilidad como para escribir mas de dos frases con un mínimo de sentido.

Si tuviera que elegir una palabra para definir mi último mes esta sería "intenso", demasiado para lo que soy capaz de asimilar. Muchas historias, muchas emociones, muchas personas se mezclan en mi interior y apenas soy capaz de reaccionar. Cada respuesta hallada trae consigo nuevas, y más complejas preguntas. Apenas puedo encontrarme entre tanto caos emergente...

Lo real ya no lo es tanto, ni lo lógico tan lógico; y un extranjero en Oporto puede tener multitud de caras.

Puede ser alguien que trabajó durante 4 años en Brasil para poder pasar 6 meses de su vida estudiando en una universidad de Portugal.

También puede una mente brillante que rechaza la posibilidad de una estancia desahogada al ceder la mayor parte de su, ya de por sí, exigua beca a pagar la hipotéca de sus padres en Polonia.

Lo es quien recorre sus viejas calles adoquinadas, cámara en mano, vengando tantos años de reclusión y represión cubana.

Lo soy yo cuando todas estas historias son capaces de romper la barrera de lo ajeno, cuando consiguen que dude de todo lo que ayer tenía tan claro. Lo soy al contemplar toda esa valentía y fortaleza de la que estas personas hacen gala día a día, siempre sonriendo, sin ceder a la desesperación ni a la tristeza.

Dentro de unas 3 horas estaré de nuevo en España, pero creo que me hará falta algo más de tiempo para no sentirme un extranjero cuando me pare ante el espejo. Así que me despido con un "nos vemos, Oporto".

domingo, 13 de marzo de 2011

Cuando el mundo parece conspirar para hacerte sonreir (II)

Ya es primavera en Oporto, ha salido el solete y junto a él unas 'margaritas' en la pared de piedra que hay bajo mi ventana, que sumados a los helechos, y a la fuente natural de agua que recorre a escasos metros la ladera hacía el río, pueden servir para cerrar el pico a aquellos que insinuan que en esta ciudad no llueve tanto.

Acabo de regresar de un finde maravilloso en Lisboa en el que he conocido a personas increibles, cada cual de un color, lengua y cultura diferente; menos mal que en este entorno privilegiado estaba permitido el uso de las miradas complices, las sonrisas sinceras y los abrazos afables, porque en matería de idiomas estoy un poco verde.

En el capítulo anterior de este blog os comentaba mis andanzas (y desventuras) como sastre. Después de muchos pinchazos y largas horas de costura conseguí por fin un traje para carnaval. Me volví Chusix 'el bardo' durante unas horas, en el Carnaval de Ovar, que para quien no lo sepa es uno de los mas famosos de Portugal, y la verdad, no me decepcionó. Mucha gente, nuevos (y buenos) amigos y sobretodo buen humor.

Me sería imposible ahora mismo nombrar a todas las personas que han pasado por mi vida este último mes. Desde luego he tenido muchísima suerte, pero no ha sido solo eso. Desde el mismo momento en que salí dispuesto a que el mundo me diera una oportunidad todo parece ir a mejor. Por eso concluyo hoy el post que empecé "ayer" con una frase que espero que os sirva a vosotros tanto o más de lo que me ha servido a mi:

"La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las
respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas."
Earl Gray Stevens

Por cierto, la primavera ha traido otra novedad, por primera vez en muuuuuuuuuuuuuchos años vuelvo a tener el pelo corto, me apetecía un cambio. Un gran abrazo.