La frase del momento

"Si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos."
Philip Gibb

miércoles, 26 de enero de 2011

Querido yo del futuro...

jueves, 13 de enero de 2011

“El Señor Rossi busca la felicidad”... y quién no...

El Señor Rossi es un personaje nacido de la mano de Bruno Bozzetto en la década de los 60. Con un toque general de psicodelia y una interesante música de jazz, se convirtió en uno de los tantos y tantos personajes de mi infancia. Sin embargo, y a diferencia del resto , hay algo que ha hecho que hoy por hoy el Señor Rossi me resulte incluso mas interesante que cuando era un niño.

El Señor Rossi buscaba su lugar en el mundo. Muchas personas lo hemos sentido en algún momento de nuestras vidas, yo mismo estoy atravesando uno de esos momentos desde hace ya bastante tiempo. Demonios internos me susurran a veces cosas como:

- No encajas, y nunca lo harás, no encontrarás aquí ningún lugar para ti…

Vivimos en una sociedad enferma, superficial, intolerante, incapaz si quiera de sentir verdaderamente, y ante ese huracán de podredumbre, algunos de nosotros nos sentimos ridículos, insignificantes. El tener hoy en día ideas únicas, el ser inocente, sensible, creativo, o simplemente distinto, no son ventajas en un mundo en el que se discrimina a los que se atreven a pensar, en el que se aprovechan de los que se atreven a sentir y donde se excluye a cualquiera que se salga de los patrones típicos de conducta.

Hoy, mas que nunca, entiendo lo que debía sentir Rossi.

Chusin, palabras talladas a puñal.

viernes, 17 de diciembre de 2010

An Gorta Mór (II)

Huyendo, huyendo de todo y de todos, así es como es, así es como ha sido siempre. El miedo y el dolor se han apropiado de mi, y nuevamente no les he sabido plantar cara. Una vez más reaparece la figura siempre inflexible de la frustración. Su rostro, tan familiar como siniestro, continua acechandome entre las sombras. No parece tener prisa. Me ama.

Me recuerda a la historia de Gavilán en "Un Mago de Terramar". Al igual que en ella, mis enemigos también son internos, estan aferrados a mi alma de una forma extraordinaria. Incansables luchan por llevarme a su mundo. Y huyendo he llegado hasta Oporto. Pensé que aquí podría perderlos de vista, al menos por un tiempo. Me equivocaba, me equivocaba tanto o más que "la paloma" de Alberti. Al menos ahora estoy aquí con vosotros y prometo contaros cosas acerca de esta ciudad, pero eso será otro día.

En un capítulo anterior os hablé de "The Great Hunger", la gran hambruna irlandesa. Hoy pude ser testigo de este hecho y quiero compartirlo con vosotros. James Ambrose Rearden se llama el protagonista de mi historia. Murió en 1878 y su tumba se encuentra en el Cementerio de Boavista. En la inscripción de su lápida podemos leer:

"Nor shall he return any more into his house,
neither shall his place know him any more."

Lo que después de muchas vueltas de cabeza he traducido como (corregidme si está mal):

"No podrá volver a su casa,
ni su pueblo lo conocerá jamás."

Aunque no se nada de su vida, imagino que su familia emigró a Portugal huyendo de la hambruna y de la creciente inestabilidad política que se gestaba en Irlanda. Es curioso como siglo y medio después, y bajo circustancias muy distintas, dos personas que han acabado lejos de su hogar se reencuentran en una misma ciudad. Ese epitafio me ha hecho pensar en muchas cosas. Cuando consiga ordenar mis ideas volveré para contaroslo.